Una vivienda con historia se prepara para recibir nuevas vidas. En esta ocasión, el reto era actualizar el espacio para una pareja joven de deportistas que buscaba un hogar cómodo, funcional y práctico, sin renunciar al carácter del lugar.
La reforma se centró en optimizar la distribución, mejorar la luminosidad y crear ambientes acogedores que acompañaran su ritmo de vida activo. Cada decisión, desde los materiales hasta el mobiliario, se pensó para aportar calidez, sencillez y equilibrio, sin artificios innecesarios.
El resultado: una vivienda actual, fresca y vivida, lista para empezar una nueva etapa.
